Cómo ser un escritor emprendedor

Cómo ser un escritor emprendedor - Joanna Penn
Portada de la edición en audiolibro
Conocí a Joanna Penn gracias a este estupendo y motivador artículo de Miguel Ángel Alonso Pulido en que habla de casos reales y patentes de gente que vive de escribir y probablemente no conozcas. Al menos yo no los conocía. Incluye casos españoles, con gran éxito de ventas. Fue ahí donde me fijé en Joanna Penn, quizá porque me pareció el más exitoso de los casos, quizá porque la pila de libros que tenía a su lado en la foto era la más grande.

El caso es que empecé a curiosear sobre la buena de Joanna y descubrí que tiene libros de ficción y de no-ficción (estos últimos principalmente dedicados a escritores, pero alguno hay también dedicado a un público más genérico, como Career change). Tiene uno gratuito de ficción (el primero de su saga ARKANE) y uno de no-ficción. A saber:

· Successful Self-Publishing: How to self-publish and market your book in ebook and print (Books for Writers 1)
· Stone of Fire (ARKANE Book 1)

Así que descargué el primero y lo leí, y comprobé que esta mujer sabe lo que dice. 23 libros escritos y más de medio millón de copias vendidas son poca broma. Y aún así ella sigue llamándose a sí misma escritora indie. Es autora a tiempo completo únicamente desde septiembre de 2011, por lo que estamos hablando de una carrera meteórica que no tiene fórmulas mágicas ni una entrega en exclusiva al trabajo en renuncia de todo lo demás (interesantísimo artículo de Gabriella Campbell): Joanna está casada, le gusta viajar y de hecho lo hace mucho, así que lo que pasa es que lo que hace, todo lo que conlleva escribir, lo hace bien. Literariamente hablando no me encuentro en condiciones de juzgar siendo como es inglés y no habiendo leído nada suyo de ficción, pero a nivel de lo que es un escritor emprendedor, matrícula de honor.

¿Y qué es ese "todo lo que conlleva escribir" del que he hablado? Aquí es cuando compramos How to be an author entrepreneur y nos enteramos. Solo 8.99 libras, por lo que si te tomas la literatura en serio y sabes inglés, no dudes en hacerte con uno.

El libro está distribuido en nueve partes, pero yo lo dividiría en dos:

Joanna Penn foto junto a sus 23 libros
Ficción y no-ficción: 23 libros a sus espaldas
Vamos allá
Una parte crucial en la carrera del escritor es ese "voy a ser escritor" que todos nos planteamos alguna vez en la vida. "No, pero en serio" quizá diremos en un segundo momento. Y eso es lo que dijo nuestra amiga, después de 13 años en un trabajo tecnológico que no la satisfacía, redujo su jornada laboral, cambió a un piso más pequeño para tener menos gastos y se propuso llegar a ganar X dinero al mes para dejar la media jornada que aún le quedaba y dedicarse por completo a la literatura. Y a la vista está que sus resultados fueron más que suficientes. Está claro que no todo el mundo puede permitirse dejar por completo su vida anterior para darse a las letras, pero sin salir del país tenemos por ejemplo el caso de Ana González Duque, que era anestesista ni más ni menos, y otras personas que compaginan un trabajo y otro (seriamente, no hablo de autopublicar una novela de ciento en viento) como Mimmi Kass, que actualmente también trabaja en el campo de la medicina.

Por qué voy a cerrar mi cuenta de Wattpad

Popular en fanfic de Wattpad: mete miedo al coco
Lo mejor de cada casa
Si me diera un consejo literario Stephen King y otro diametralmente opuesto Joan De Son Rapinya no sé vosotros, pero yo tendría clarísimo a quién hacer caso. Lo digo porque respecto a esto de Wattpad otros más listos que yo se han pronunciado, así que, ¿qué hago yo aquí dando mi opinión? Pues eso, dar mi opinión, en este caso, de por qué voy a cerrar mi cuenta de Wattpad.

¡Pero si Wattpad es una comunidad de escritores y lectores superextendida, con miríadas de libros (y subiendo)! ¡De Wattpad han salido muchos (sic) libros de éxito, que dan el salto a editoriales "de verdad"!

Técnicamente, sí. Pero aclaremos conceptos.

Muchos libros gratis para leer

Cuarenta millones de usuarios en 2015 y doscientos millones de hitorias. Eso es mucho material. Si quieres leer, estupendo. Vas a tener una oferta extensísima (más en algunos géneros que en otros) y gratis. Gratis free de verdad de la buena. Pero, al igual que en Amazon, la gratuidad nos priva del filtro que supone tener que poner dinero sobre la mesa. Y, si en Amazon es gratis publicar y te encuentras lo que te encuentras a pesar de que requiere un trabajo de registro, maquetación, etc, cuánto más en WattPad, que puedes entrar incluso con una cuenta de Facebook. No hace falta nada más. Logueo, y a publicar. Y, claro, pasa lo que pasa.

Pasa que te encuentras cosas como esta:

Hola
Resulta que en el clash of clans (juego pasado de moda seeh pero yo soy hipster) estoy en el clan con un chaval q se llama pepico y q su foto de line es como una mezcla entre boromir y mr bean, me llamo la atencion y a un colega le hizo mucha gracia, a quien le importa?
A mi. Gracias.

Que no es ni buena ni mala literatura, directamente no es literatura en absoluto. Pero pongamos que queremos seguir leyendo gratis (lo siento, pero es que a mí me dicen gratis y voy casi a cualquier lado) porque para un escritor es crucial leer. Pues nos queda un 90% de "El día en que conocí a Justin Bieber", "Tú eres cantante de K-Pop" y "Las nuevas aventuras de Harry y Hermione"; y luego ya un 10% de libros de otros géneros y subgéneros (mucha historia corta también) en los que ya empezamos a ver que, ahora así, estaríamos ante un panorama similar al de Amazon.

Pues qué queréis que os diga, para leer prefiero pagar 99 cts por una novela indie en Amazon.

Muchos lectores dispuestos a leer tu libro

Venga, esta es la buena. No irás a negarnos, David, que la gente lea en Wattpad, ¿no? Pues no. Y sí. La gente lee, y hay muchos usuarios que lo usan a diario, pero volvemos un poco a lo de antes: alguien que no ha salido espantado utiliza Wattpad con regularidad en un entorno atestado de boy bands y fanfics, ¿qué creéis que lee? Pues probablemente tu última novela cyberpunk o de terror cthulhiano no.

Colgué mi relato Once minutos en Wattpad al poco de crear mi cuenta. De eso hace más de un año. No es un relato maravilloso ni patético. Un relato, sin más. De hecho, al no ser un capítulo 23 de un libro de 50 capítulos (como suele ocurrir en Wattpad) las visitas que ha recibido no dependen de si los 22 primeros capítulos han gustado. Pero da igual, la verdad. A día de hoy ha recibido 490 visitas. Con humildad, esas son las visitas que el artículo Creación de personajes (II) consigue en dos días. Y en mi blog. Sin salir de casa.

Por tanto, ¿para qué querría que la gente me leyera en una plataforma determinada si lo pueden hacer en mi propio blog, con las ventajas adicionales que eso conlleva? Más tráfico para el blog significa mejor posicionamiento. Si tienes una lista de correo puedes invitar a tus lectores a suscribirse al final del relato. Si vendes libros en tu web puedes enlazar a la tienda...

Vamos, que para que te lean gratis lo que necesitas es una web, no una red social entera (como si tuviéramos pocas ya). Te compensa mucho más redireccionar ese tráfico a tu web y dedicar ese tiempo extra a Twitter, por ejemplo.

Picard se hace un facepalm para escritores
Ah, ¿que vas de escritor y no tienes web?

Abrir una cuenta de Twitter como escritor

A partir de aquí es cuando la gente la empieza a cagar
A partir de aquí es cuando la gente la empieza a cagar
Se ha escrito mucho sobre cómo abrir una cuenta en Twitter, trucos y ayudas para usar Twitter (mi favorito es este divertido artículo de Ana González Duque) o cómo no cagarla en una red social. Y a pesar de ello, oye, no aprendemos.

No pensaba que hubiera una verdadera necesidad social de escribir un artículo más sobre lo mismo, pero la semana pasada un paseo por la red del pajarito azul me hizo horrorizarme y, ya de paso, darme cuenta de lo poco que sabemos movernos en las redes. En las redes en general, pero hoy hablaremos de esta.

Cabe aclarar que, como decía Edison* no todo el mundo vale para todo, e incluso en las relaciones sociales del Mundo Real™ hay gente a la que, sencillamente, no se le dan bien las relaciones. No pasa nada, a mí no se me da bien el deporte y aquí estamos. El problema es que, si yo quisiera ser un cuentacuentos trotamundos con una mochila llena de libros, vale que no tenga que ser Martín Fiz, pero al menos un mínimo de forma física habría que tener. Pues lo mismo pasa si queremos que la gente compre nuestros libros. Que un mínimo de relaciones hay que hacer.

Elige un nombre

Vale, luego lo puedes cambiar, pero no sería mala idea que eligieras bien desde el principio. Son tan malas las opciones tipo @cipoteMan69 como @JorgeMartínDeLaHera1967. Gracias a Dios las opciones más absurdas ya están cogidas (lamentablemente, las mejores también). Mi consejo es que dediques el tiempo que sea necesario a elegir un nombre original, corto y fácil de recordar que no se encuentre registrado en la mayoría de redes sociales. Yo, por ejemplo, soy @dvdMonedero en Twitter, en Instagram, Facebook y Pinterest. Y estoy convencido de que, si mañana surge una nueva red social, no va a haber cuchilladas por quitármelo antes de que yo llegue. Porque a fin de cuentas, tanto en Twitter como en el resto de redes, tu presencia es parte de tu marca personal (genial artículo de Gabriella Campbell al respecto aquí. Y aquí el Twitter de Gabriella).

Por lo que hemos dicho antes, además de corto y original, has de evitar ciertas cosas al crear tu nombre de Twitter:

· Que pueda ofender a alguien (@antimadridista @fuerzaaria @coñoabortador). Está bien que tengas opinión respecto a las cosas, pero tú lo que quieres es vender libros, no extender la palabra única y verdadera respecto a talo cual asunto.

· Que sea difícil de recordar o de escribir (@jorgeMartínDeLaHera1967, @jijijijajajajojojo, @Waldeinsamkeit). La última del ejemplo es una palabra preciosa, pero si no escribes en alemán, usar ese nombre es tirar piedras contra tu propio tejado.

· Que te haga parecer ridículo (@soySaiyajin, @canijoLiterario, y repetimos con @jijijijajajajojojo). Salvo que escribas humor, y tú mismo quieras ser parte de ese humor, lo recomendable es que tus lectores te tomen en serio, recordemos que quieres que se dejen los cuartos en tu obra.

Esta es la imagen que da un novato
Esta es la imagen que da un novato
Elegir imagen de avatar

Hasta hace no mucho Twitter utilizaba un huevo como avatar por defecto para las cuentas recién creadas, de modo que todos los novatos o aquellas personas que no tenían interés o conocimiento eran fácilmente reconocidas por su imagen de avatar. Pero este año ha dejado de utilizar el famoso huevo precisamente por esa razón.

Está claro que si estás leyendo esto es porque Twitter te interesa (o alguien te ha convencido de que te conviene), pero aún así puedes cometer algunos errores a la hora de elegir tu imagen de perfil. Para evitarlo, aquí unos consejos:

· No utilices una foto en la que salga más gente. Al final los lectores no saben si el autor eres tú, tu cuñado que está a tu lado, o el señor con bigote que sale al fondo de la foto.

· Aunque ese alguien sea Stephen King. Está claro quién de los dos eres tú en esa foto, pero se trata de llamar la atención sobre ti, no que cuando alguien vea la foto piense "mira, hace tiempo que no leo nada del bueno de Stephen". Tú eres el autor, aunque te codees con otros muchos. Solo tú en la foto. (Por cierto, si te interesa Stephen King tanto en su faceta personal como literaria, tratamos un genial libro suyo aquí).

· Sé que a veces es difícil, pero trata de salir bien. Si es del todo imposible, y tienes el don de poner la peor cara en el mejor momento, haz como yo, échale un poco de imaginación y Photoshop al asunto, y cúrrate algo original.

· Como antes, no te ridiculices a ti mismo. En este caso, aunque seas escritor de humor. Los humoristas también tienen orgullo. Quizá incluso más que muchos muggles. Puedes salir con una nariz de payaso, con un sombrero más grande que tú, o disfrazado de conejo, pero cuando hablo de ridiculizarse a sí mismo me refiero a aparecer beodo, en una despedida de soltero vestido de gamba, o algo así.

· Y, por último, usa esa imagen para todas tus redes sociales. Si tienes una página de Facebook (página, no perfil personal, no queremos confundir a la gente), Instagram o demás, aprovecha esa foto que tanto esfuerzo te ha costado elegir (o retocar). Da sensación de cohesión, y además cuando alguien te busque en una red que no sea la que ya conoce, te encontrará fácilmente.

Worldbuilding: Mezclas imposibles en la creación de mundos

Red Steel 2: Cowboys + Samurais
Red Steel 2: Cowboys + Samurais
Cuando nos enfrentamos al género fantástico en muchas ocasiones se nos presenta la creación del mundo como una de las tareas más complicadas en cuanto a esfuerzo, tiempo y originalidad. Ronald Tobias ya habla en su libro 20 tramas maestras y cómo construirlas de veinte tramas en las que se puede clasificar cualquier obra cinematográfica o literaria. Y entonces nosotros, con nuestra historia en la cabeza, y un mundo en el que alojarla; o al revés, con un mundo al que vamos a incorporarle una historia, pensamos: ¿está todo inventado?

En el artículo de hoy dejaremos a un lado la existencia de tramas maestras de Tobias para centrarnos en el otro aspecto: la creación de mundos. Porque a día de hoy, en que parece que hay más escritores que personas, crear algo original se torna tarea casi imposible. Sin entrar en el eterno debate de si las cosas son realmente originales o si son modificaciones más o menos exitosas de lo que ya conocemos, vamos a ver de qué modo podemos optar abiertamente por esta segunda vía sin que nos tachen de plagiadores sin escrúpulos. O con escrúpulos, pero plagiadores igualmente, vaya.

A lo largo de la historia de las historias siempre ha habido ambientaciones, géneros enteros, que surgen de otros, pero quizá desde finales del s. XX esta modalidad ha cobrado más fuerza, principalmente en el cómic y la literatura. Y ojo, no me parece criticable en absoluto, ha habido grandes ambientaciones como el Steapunk fruto de este método. Veamos algunos ejemplos:

Camelot 3000 (Mitos artúricos + Space opera)

La premiada serie de Mike W. Barr y Brian Bolland toma a Arturo Pendragón y sus caballeros de la mesa redonda (amén de otros personajes como Merlín, Mordred, Morgana, etc) que, reencarnados con más o menos acierto, se enfrentan en el año 3000 a una invasión alienígena que pone en peligro la tierra.

Esta obra tuvo gran éxito en su día (premio Haxtur a la mejor historia larga, nominada también al premio Kirby) y ha sido posteriormente publicada de nuevo en un enorme tomo con los doce números.

Vale, estética ochentera a tope, diez euros al que se acabe los dos primeros números, pero hay que reconocerle al señor Barr ya no solo el mérito de la mezcla, sino al valor de tratar ciertos temas que, en un 1982 americano, tomaba por ejemplo a un Tristán reencarnado en mujer que debía afrontar sus sentimientos por una Isolda también mujer.

Shadowrun: Tres elfos punkis, dos uzis y una escopeta
Tres elfos punkis, dos uzis y una escopeta
Shadowrun (Cyberpunk + Fantasía)

Una de rol. Por todos vosotros es bien sabido que soy un gran amante del cyberpunk (categoría propia en este mismo blog) y quizá algunos sepáis que desde hace más de veinte años juego al rol con el mismo grupo de amigos, y durante un tiempo mantuve el blog Maldito Rol, aún disponible.

El caso es que uno de los cinco juegos que me llevaría a una isla desierta es la obra maestra de R. Talsorian Games Cyberpunk 2020.  Y esto es como Star Trek o Star Wars. Como enanos o elfos. Como PC o Macintosh. Eres del uno, o del otro. Y yo siempre fui de Cyberpunk 2020.

Pero eso no le quita reconocimiento a Shadowrun de lo que hizo y lo que es, una mezcla en la que la gente de FASA se llevó las clásicas razas de la fantasía de capa y espada, junto a la magia, a un futuro cyberpunk con corporaciones, armas, redes virtuales, drogas y demás.

De modo que podías interpretar un hacker elfo, un matón trol, un enano rapara-cosas y demás. Amén de mezclarlo todo con magia y rollos virtuales. Mucha cosa, para mí gusto, pero cosa exitosa. Tanto fue así que ya en su momento fue portado a videoconsolas y, muchos años después (2007), se creó un FPS para PC con esa ambientación. Y algo tendrá el agua cuando la bendicen, que aunque no sea santo de mi devoción (qué religioso me está quedando todo) la mezcla tuvo (y aún tiene) muchos seguidores en el mundillo del rol.

Robots, industria y ciencia ficción

Una persona para cada máquina, ¿estamos locos?
Esto es un blog de literatura y ciencia ficción, así que, ¿por qué meternos en economía, sociología y mercados?

Cuando alguien decide escribir según qué géneros, elige su propia maldición. El que escribe novela negra está condenado a estrujarse la sesera para tratar de ser más ingenioso que sus lectores, el que histórica a horas y horas de investigación para cada una de sus obras, y los que escribimos ciencia ficción tenemos que tratar de saltarnos la ciencia con su permiso o, en el caso de la ciencia ficción especulativa, estar siempre bajo la espada de Damocles de cagarla con nuestras previsiones de futuro.

Una de historia: El movimiento ludita

A principios del s. XIX el telar se llevaba usando ya desde tiempos inmemoriales, de uno u otro modo. Pero en la revolución industrial la aparición del telar mecánico jugó un papel muy importante. Y claro, no miles de puestos de trabajo que ya no eran necesarios. Aquí es cuando entran en escena los luditas, un grupo de artesanos que, viendo peligrar su negocio llevaron a cabo algunas acciones vandálicas rompiendo unos pocos telares y armando bastante jaleo.

Desde entonces se ha utilizado el término ludita (muchas veces de forma peyorativa) para denominar a aquellos que reniegan de la tecnología en todo o en parte, o que son reacios a los cambios o condenan ciertas consecuencias de avances tecnológicos.

En la actualidad

Más allá de que algún terrorista haya aprovechado el neoludismo como excusa para enviar paquetes bomba y demás barbaridades, existe una suma de movimientos e iniciativas aisladas con suficientes elementos en común como para considerarlas grupalmente.

La mayoría de ellas aboga por la vida tranquila, la huida del estrés, de las ciudades y, en parte, de la tecnología. Movimientos como la Small houses society (aquí el movimiento en habla hispana), Ciudades lentas, o Comida lenta.

Eso respecto a los movimientos, pero estos movimientos hoy en día, ¿a qué se anteponen exactamente?

Blogs para escritores

Los tres mosqueteros literarios... más o menos
Había otras imágenes, pero no molaban tanto
Si estás leyendo esto y no sabes quién es Gabriella Campbell, Ana González Duque o David Olier, ya estás cerrando este blog de tres al cuarto y yendo a ver un blog de verdad, como los suyos. Hale, a qué esperáis:

www.gabriellaliteraria.com
www.anagonzalezduque.com
www.cabaltc.com

Bien, sigamos. Porque de ellos tres vamos a hablar hoy. Son mis tres blogs de cabecera, cada uno de un modo, y todos a la vez. Gracias a ellos he aprendido (y sigo aprendiendo) técnicas de mercadotecnia adecuadas al mundo del escritor, trucos para sacar mejor provecho a mi tiempo, aspectos siempre nuevos sobre mi género favorito, y mucho más. Seguro que hay otros, pero estos son mis mentores, sin saberlo.

Gabriella Campbell

Estudió Teoría de la literatura* y lleva escribiendo toda la vida. Fundó una editorial, maneja la corrección y la edición, ha escrito poesía, fantasía, libros de ayuda para escritores... Pero todo eso lo podéis saber, y más, visitando su sección "Acerca de mí".

Gabriella controla todo el proceso que lleva un libro de la mente del autor a ponerlo en la calle. No me sorprendería de hecho que supiera encuadernar también. Habla muy deprisa, pero nunca se traba, y desde que la conozco tiene el pelo rosa. En parte, al menos. Además tiene un sentido del humor muy particular que te acaba haciendo gracia sí o sí. O eso, o la matas, pero como sigue viva, entiendo que hace gracia.

En su blog podréis encontrar todo tipo de ayudas, pero las más útiles para mí son las herramientas para escritores y las que hablan de hábitos, tanto cuáles adquirir como de cuáles deshacerse (pero ninguno de los que hagan monjes, por supuesto). Tenía que hacer un chiste en la sección de Gabriella, pero los suyos son mucho mejores peores mejores no sé.

Podéis comprar sus libros aquí

Ana González Duque

Anestesista, bloguera, escritora de ficción y de no ficción. Sí, he dicho anestesista. Ana es un ejemplo de alguien que empieza por una vía, pero su cuerpo le pide matar dragones con una mano y ayudar a otros escritores con la otra.

Actualmente cuenta con dos páginas: El fogón, en la que habla sobre fantasía y ofrece ayudas y consejos en ese ámbito, y Marketing online para escritores, donde lleva un podcast, ofrece cursos, y un blog más orientado puramente al maketing. Es mucho material para una sola mente, la verdad. Yo cuento con la ventaja de que no escribo fantasía (toco madera) así que con el segundo tengo más que suficiente, amén del podcast, que es de lo más entretenido.

Además, Ana hace unas labores de lectura e informe editorial excelentes, si la cantidad de trabajo se lo permite. Ha dejado atrás sus ocupaciones médicas y se dedica por completo a las labores relacionadas con la literatura, para fortuna del resto de los mortales como yo :)

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David Olier

La historia de David es similar a la (ya quisiera yo) mía. Cursó estudios de telecomunicaciones (como yo), trabajó de inegeniero (como yo) y un día descubrió que quería darle un giro a su carrera profesional (sí, también). Vale, hasta ahí las similitudes. Porque Olier ha publicado ya dos libros, ha preparado un curso de Scrivener para la la web de marketing de Ana González Duque, lleva un blog de éxito...

Habla de tres cosas, principalmente: Ciencia ficción, Scrivener, y escritura. Como habréis observado, los tres blogs de hoy hablan de escritura, así que de aquí también me nutro. Bebo mucho de la amplísima sección de ciencia ficción: consejos para no cagarla, cómo hacer las cosas creíbles, hasta dónde llegar... La ciencia ficción es lo mío, y es donde quiero perfeccionarme.

Además es un apasionado de Scrivener, y ha realizado el curso de Scrivener de la web de marketing de Ana González Duque. Si tenéis la más mínima curiosidad por saber de qué va el tema, no conozco a nadie que, en castellano, sepa más. Al menos, que lo publique gratis, como hace él.

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* Llevo desde que la conozco queriendo preguntarle qué es eso exactamente, pero no quiero quedar como el paleto que soy.