Entrevista a Ana González Duque

Inicio / Autores de ciencia ficción juvenil / Entrevista a Ana González Duque

Ana González Duque

En España hay muchos y muy buenos autores de ciencia ficción juvenil. Eso es un hecho y, cuantos más conozco, más convencido estoy de ello. Mi intención es que pasen por aquí todos los que puedan, pero desde hace un par de semanas no puedo pensar en otra cosa que en La sociedad de la libélula. Así que hoy os traigo a la culpable de todo ello:

Ana González Duque

Hola, Ana, y bienvenida la maestra a la casa del aprendiz. Hoy quisiera tratar tu faceta de escritora pura, obviando tus muchos éxitos en la formación de escritores y marketing online, ¿te parece?

Me parece estupendo. Es lo que soy: escritora. Aunque como escritora emprendedora no puedo dejar fuera las patas del marketing y la edición jajajaja.

Primero quisiera felicitarte por “La sociedad de la libélula”. Lo devoré en tres días y, como ya comenté aquí, me dejó totalmente pasmado. Mencionas que la semilla salió de un Celsius, ¿cómo fue exactamente?

El Celsius es un caldo de cultivo tremendo, son días en los que la creatividad está a flote en las conversaciones. Eso tiene su parte mala (la deprivación post-Celsius) y su parte buena. La buena es que tienes mentes originales con las que hacer brainstorming. Fue mi primer Celsius y tenía una idea que no se parece en nada a lo que es ahora la novela salvo en una cosa: yo quería conectar al escritor a una máquina para hacerle vivir su historia y quería que esa máquina lo enviara a un mundo sin sol. Esa era mi premisa. Rafa de la Rosa, M.P. Moles y yo estuvimos tomando algo y les conté la idea y ellos aportaron muchas cosas de las que luego tomé algunas para las razas y el mundo. De hecho, siguieron enviándome mails con ideas días después. La historia les debe mucho a los dos.

¿Qué tal recepción está teniendo? Por lo que veo en redes estás en boca de todo el mundo.

Pues está yendo muy bien y, por el momento, las críticas son muy positivas. Me encanta ver a la gente fangirlear con mis personajes, mola mucho.

¿Barajas la posibilidad de algún spin-of en el mundo de Anisóptera?

Por ahora, no. Lo que sí que posiblemente haga es crear un apartado en el blog del Fogón (www.anagonzalezduque.com) para contar cosas del worldbuilding que no aparecen en la novela, lo mismo que cosas de Tierra Límite. Toda esa documentación y fotos e imágenes que trabajas y que se quedan detrás. Es posible que al lector que haya leído la novela le mole saber un poco más de ese mundo que solo dibujas a pinceladas.

Es que cuando termino una novela —y más esta, que han sido dos años de trabajo, dos años viviendo en Anisóptera— termino un poco hasta el moño del mundo. Se me tiene que pasar el hartazgo y hay demasiados proyectos esperándome ya.

¿Cuál es tu personaje favorito? ¿Y de los secundarios?

Mi personaje favorito en Malatar, me gustan los personajes grises. Ni buenos, ni malos. Y Malatar tiene mucho de eso, de sombra. De los secundarios, adoro a Mara, la princesa ciega.

Eres consciente de que el libro es 50% ciencia ficción, ¿verdad?

Jajajaja, estaba esperando que me lo dijeran. Lo sé. Sinceramente, digo que es fantasía juvenil porque es lo que escribo pero la fantasía es por definición todo aquello que no puede explicarse más que aplicando la magia y la ciencia ficción lo que puede explicarse por la ciencia. El trasladador de historias tiene mucho de ciencia. Hablé con un neurofisiólogo y una neuróloga para justificar todo el tema de las ondas cerebrales y está claro que esa parte es cifi. Peeeero Anisóptera entera está cargada de magia. Así que dejémoslo en un 40% de cifi.

¿Y de la “fantasía juvenil y comedia romántica” qué nos puedes decir? ¿Algún proyecto a la vista del que puedas hablarnos?

Mi siguiente novela —una comedia romántica juvenil llamada «Proyecto Bruno»— sale el 14 de febrero si todo sale según lo previsto. Tengo dos novelas en dos editoriales —dos comedias románticas— que supongo que saldrán en el 2020 y de las que no puedo decir gran cosa. Participo este año también en dos antologías de relatos, que imagino que saldrán en el 2019. Y ahora mismo estoy escribiendo otras dos novelas a cuatro manos: una de fantasía juvenil, con Pablo Ferradas y una comedia romántica, con Mónica Gutiérrez Artero. Esperando en cola para ser escritas hay dos novelas de fantasía juvenil que están en escaleta. Aparte está la no ficción. «Salud para emprendedores creativos» saldrá en octubre del año que viene y también hay otro proyecto de no ficción a cuatro manos. No paro.

Muchos se preguntan por qué el día de Ana González Duque tiene 25 horas. ¿Usas un giratiempo o algún dispositivo extraño? ¿Cómo es un día en la vida de Ana la escritora?

Hace ya algún tiempo, Cris Mandarica escribió un post titulado «Por qué no quiero ser como Ana González Duque» que viene muy al caso de la pregunta. Trabajo muchas horas y soy muy disciplinada conmigo misma, muy organizada. La organización es la base para que las cosas salgan, la organización y una voluntad de hierro que no te deje ponerte a ver Netflix cuando tendrías que estar escribiendo. Organización diaria, semanal, mensual, anual y tener claros tus objetivos mensuales y anuales.

Mi día normal es casi siempre muy parecido: me levanto a las siete, preparo desayunos para todos, llevo a los niños al cole y camino media hora oyendo un podcast. Me pongo a trabajar, normalmente ficción hasta las 12:30 que me toca hacer comidas. A las 15, vuelvo a sentarme para la no ficción y blogs, redes, cursos, etc. El viernes por la tarde programo a qué destinar cada franja horaria de la semana siguiente: hago pomodoros de hora y media. Cierro el ordenador (y por lo tanto el mail, que es lo que más me satura: recibo una media de 300 mails al día) a las 19:30 de la tarde. Otra media horita de ejercicio, cenas y un ratito de tele o de lectura. Los fines de semana intento desconectar de todo, incluso de la cocina que se encarga mi santo y leo, reservo tiempo para hacer cosas en familia, con los amigos, etc.

Un día leí a una chica en Twitter que decía que llevaba ochenta mil palabras de historia de un mundo que había creado. Que había elaborado mapas de todos los continentes y países y tenía tres idiomas construidos. ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere escribir una historia de fantasía con un mundo propio para que no se pierda en el camino?

Que empiece a escribir todos los días. Los escritores de fantasía somos tan frikis de nuestros mundos que solemos perder mucho tiempo en diseñarlos, sin darnos cuenta de que el mundo es solo un telón de fondo, que lo realmente importante (como dice César Mallorquí en este pedazo de artículo) es la historia, la estructura de la novela.

¿Y a alguien que quiere empezar a escribir (de forma no-profesional)?

Que lea mucho. Le recomiendo que no solo ficción, sino se lea el libro de la Gotham Writers: «Cómo escribir ficción» y a partir de ahí intente diseccionar como escritor todo libro que le haya gustado. Los patrones le saltarán a la cara enseguida.

¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Espero haber conseguido los objetivos que me he marcado a largo plazo que no te voy a decir cuáles son por si se gafan. De resto, igual que ahora, viviendo de lo que más me gusta en este mundo.

¿A qué aspiras como escritora? ¿Tienes alguien en quien mirarte de cara al futuro?

Me encantaría escribir como Cotrina (que para mí es un mago del lenguaje), con el sentido del humor y el estilo impecable de Gabriella Campbell (a la que no dejo de pedirle una novela en solitario). Otros escritores que me encantan son Elia Barceló —sí, también quiero ser como Elia y poder pintar colores con palabras—, envidio la elegancia de José Antonio Fideu o de Daniel Hernández Chambers, la ambientación y los personajes de Victoria Álvarez… España tiene una cantera de escritores maravillosa, ¿te has dado cuenta? Podría estar nombrándote gente en la que fijarse hasta mañana.

Nada más, te deseo los mayores éxitos, pues los mereces. Muchas gracias por pasarte por aquí.

Gracias por invitarme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.