Abrir una cuenta de Twitter como escritor

A partir de aquí es cuando la gente la empieza a cagar
A partir de aquí es cuando la gente la empieza a cagar
Se ha escrito mucho sobre cómo abrir una cuenta en Twitter, trucos y ayudas para usar Twitter (mi favorito es este divertido artículo de Ana González Duque) o cómo no cagarla en una red social. Y a pesar de ello, oye, no aprendemos.

No pensaba que hubiera una verdadera necesidad social de escribir un artículo más sobre lo mismo, pero la semana pasada un paseo por la red del pajarito azul me hizo horrorizarme y, ya de paso, darme cuenta de lo poco que sabemos movernos en las redes. En las redes en general, pero hoy hablaremos de esta.

Cabe aclarar que, como decía Edison* no todo el mundo vale para todo, e incluso en las relaciones sociales del Mundo Real™ hay gente a la que, sencillamente, no se le dan bien las relaciones. No pasa nada, a mí no se me da bien el deporte y aquí estamos. El problema es que, si yo quisiera ser un cuentacuentos trotamundos con una mochila llena de libros, vale que no tenga que ser Martín Fiz, pero al menos un mínimo de forma física habría que tener. Pues lo mismo pasa si queremos que la gente compre nuestros libros. Que un mínimo de relaciones hay que hacer.

Elige un nombre

Vale, luego lo puedes cambiar, pero no sería mala idea que eligieras bien desde el principio. Son tan malas las opciones tipo @cipoteMan69 como @JorgeMartínDeLaHera1967. Gracias a Dios las opciones más absurdas ya están cogidas (lamentablemente, las mejores también). Mi consejo es que dediques el tiempo que sea necesario a elegir un nombre original, corto y fácil de recordar que no se encuentre registrado en la mayoría de redes sociales. Yo, por ejemplo, soy @dvdMonedero en Twitter, en Instagram, Facebook y Pinterest. Y estoy convencido de que, si mañana surge una nueva red social, no va a haber cuchilladas por quitármelo antes de que yo llegue. Porque a fin de cuentas, tanto en Twitter como en el resto de redes, tu presencia es parte de tu marca personal (genial artículo de Gabriella Campbell al respecto aquí. Y aquí el Twitter de Gabriella).

Por lo que hemos dicho antes, además de corto y original, has de evitar ciertas cosas al crear tu nombre de Twitter:

· Que pueda ofender a alguien (@antimadridista @fuerzaaria @coñoabortador). Está bien que tengas opinión respecto a las cosas, pero tú lo que quieres es vender libros, no extender la palabra única y verdadera respecto a talo cual asunto.

· Que sea difícil de recordar o de escribir (@jorgeMartínDeLaHera1967, @jijijijajajajojojo, @Waldeinsamkeit). La última del ejemplo es una palabra preciosa, pero si no escribes en alemán, usar ese nombre es tirar piedras contra tu propio tejado.

· Que te haga parecer ridículo (@soySaiyajin, @canijoLiterario, y repetimos con @jijijijajajajojojo). Salvo que escribas humor, y tú mismo quieras ser parte de ese humor, lo recomendable es que tus lectores te tomen en serio, recordemos que quieres que se dejen los cuartos en tu obra.

Esta es la imagen que da un novato
Esta es la imagen que da un novato
Elegir imagen de avatar

Hasta hace no mucho Twitter utilizaba un huevo como avatar por defecto para las cuentas recién creadas, de modo que todos los novatos o aquellas personas que no tenían interés o conocimiento eran fácilmente reconocidas por su imagen de avatar. Pero este año ha dejado de utilizar el famoso huevo precisamente por esa razón.

Está claro que si estás leyendo esto es porque Twitter te interesa (o alguien te ha convencido de que te conviene), pero aún así puedes cometer algunos errores a la hora de elegir tu imagen de perfil. Para evitarlo, aquí unos consejos:

· No utilices una foto en la que salga más gente. Al final los lectores no saben si el autor eres tú, tu cuñado que está a tu lado, o el señor con bigote que sale al fondo de la foto.

· Aunque ese alguien sea Stephen King. Está claro quién de los dos eres tú en esa foto, pero se trata de llamar la atención sobre ti, no que cuando alguien vea la foto piense "mira, hace tiempo que no leo nada del bueno de Stephen". Tú eres el autor, aunque te codees con otros muchos. Solo tú en la foto. (Por cierto, si te interesa Stephen King tanto en su faceta personal como literaria, tratamos un genial libro suyo aquí).

· Sé que a veces es difícil, pero trata de salir bien. Si es del todo imposible, y tienes el don de poner la peor cara en el mejor momento, haz como yo, échale un poco de imaginación y Photoshop al asunto, y cúrrate algo original.

· Como antes, no te ridiculices a ti mismo. En este caso, aunque seas escritor de humor. Los humoristas también tienen orgullo. Quizá incluso más que muchos muggles. Puedes salir con una nariz de payaso, con un sombrero más grande que tú, o disfrazado de conejo, pero cuando hablo de ridiculizarse a sí mismo me refiero a aparecer beodo, en una despedida de soltero vestido de gamba, o algo así.

· Y, por último, usa esa imagen para todas tus redes sociales. Si tienes una página de Facebook (página, no perfil personal, no queremos confundir a la gente), Instagram o demás, aprovecha esa foto que tanto esfuerzo te ha costado elegir (o retocar). Da sensación de cohesión, y además cuando alguien te busque en una red que no sea la que ya conoce, te encontrará fácilmente.

Descripción

No hace falta ser ingeniero social (si es que tal cosa existe) para saber de qué forma le gusta a uno oír a alguien referirse a sí mismo, y de qué forma no. O quizá sí. Lo que ya sabemos es que está bien que digas qué haces (si, por ejemplo, estás especializado en un género literario), que no has de llenarlo de hashtags, porque los hashtag en la descripción no sirven de nada, que no pongas que vives en La comarca y que, si tienes página web, rellenes el campo correspondiente.

Pero, además de eso, hay que evitar dar una imagen concreta. Dos casos reales:


No conozco personalmente a ninguno de los dos. A los dos, como veis, los sigo, y ambos dicen cosas que son de mucho interés para mí. Pero, ¿cuál de los dos os invita más a seguirle, a interactuar con él? Creo que hay dos frases clave en este caso expuesto.

"Me caes bien"
¿Cómo te voy a caer bien, si ni siquiera me conoces? ¿Y si me dedico a despotricar de la gente que pone unicornios en sus fondos de Twitter? Bueno, pues en tal caso igual le caemos mal, pero hasta entonces partimos de una buena declaración de intenciones: Alguien con una declarada buena disposición a la hora de leer lo que (le) cuentes.

"A mis novelas tampoco les gustas tú"
Primero, da por hecho que no te gustan sus novelas. Mal vamos, si queremos vender un producto. Y luego ya encima te enchufo que a ellas tampoco les gustas tú. Pues poco apetece contactar con alguien (algo) a quien no le gustas. Está generando una predisposición negativa desde un primer momento.

A quién seguir

Finalmente, Twitter nos propone dos cosas. Que siendo pasos a seguir, y queriendo hacer bien las cosas querremos llevar a cabo, ¿no? Pues no.Veamos por qué.

Lo primero será seguir a algunas cuentas. Aquí Twitter no se pilla los dedos y ofrece las cuentas de más éxito: Deportistas, artistas de cine y televisión, clubs de fútbol, marcas de ropa, influencers... Y ojo que por el horizonte asoma el primer error: Aunque seamos fans del Real Madrid, de Paula Echevarría o de Dani Rovira, no estamos en Twitter para eso. Estamos creando un perfil de escritor, y si queremos tener material que retuitear o al que responder, tenemos que rodearnos de escritores, o fuentes de inspiración para aquello que nosotros vamos a producir en la red. O rodearnos de fans, pero esos es de esperar que vengan solos, después.

La segunda zanahoria envenenada (para nosotros) que se nos ofrece es importar los contactos de nuestra libreta de direcciones. A no ser que ya hayamos tenido relaciones más o menos profesionales con editores u otros autores, ocurre lo mismo que en el caso anterior: quizá tu amiga Mari es muy chistosa en Twitter, pero para nuestra labor de creación de marca y generación de contenido, no nos vale.

Afortunadamente para nosotros, Ana González Duque (su Twitter aquí) ha creado para nosotros una lista de 26 cuentas para escritores que no te puedes perder, echadle un ojo. No estoy en ella pero, como ya he dicho, mi Twitter es el mismo que mi nombre en otras redes: @dvdMonedero

¡Nos tuiteamos!


* Estoy harto de que le atribuyan todas las citas del mundo a Eintein, yo soy fan de Edison. Total, tampoco van a ser suyas las citas igualmente...

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