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Los concursos trampa

No os dejéis llevar por el logotipo de la editorial
El burro delante. Yo he caído en alguno. Así que tampoco voy a ir de listo. Lo peor es que encima no lo gané. Pero por lo menos vosotros podéis aprender en cabeza ajena, y no hacer el gilipollas pardillo como yo.

Cuando no tienes nombre en el mundo literario (como yo) una buena forma de empezar a sonar es participar en concursos. Y ganarlos, por supuesto. Pero, ¿y si el concurso, además de ofrecerte la oportunidad de que tu nombre aparezca en prensa puede hacer que veas tu obra impresa? Tentador, ¿no?

Editorial Engañamucho lanza su 1er concurso literario
"Avers ipicas", premiado con 500€.
La obra ganadora, según un jurado que no especificamos, 
se editará en nuestra colección "Sacamos pasta".
Deberá enviarse una obra inédita 
de una extensión entre una y cinco mil palabras
de cualquier género. O solo de unos cuantos.
La participación en este concurso supone 
la aceptación de las bases, venta del alma y bla, bla, bla.


¿Qué cosas podemos identificar aquí? Primero, el nombre de la editorial. Suelen ser editoriales muy desconocidas, bien porque acaban de nacer, o porque aunque no sean nuevas no tienen un nombre en el mundillo literario. Por algo será, veremos ahora.

A continuación, el premio. Nada más llegar, que se vea. Quinientos eurazos. Ah, y la publicación de la obra. Espera, ¿la publicación de un libro es un premio? Por lo visto para algunos sí. Es como si al fichar por un equipo de fútbol el pago es que jugarás los partidos. Coño, es por lo que te tendrían que pagar, ¿no?

¡Ay, lo que hemos pasado por alto! Porque claro, está puesto entre los quinientos euros y la publicación de la obra, para que no repares en ello. Y es ese maravilloso jurado "compuesto por gente próxima al medio" o "compuesto por nuestro equipo de redacción" o "mi madre y mis amigas", que viene a ser un poco "quien a mí me dé la gana".

Como el lector avispado habrá observado, estos concursos suelen estar abiertos a un amplio abanico de géneros y dimensiones de obra, para poder seleccionar entre más manuscritos y así tener más posibilidades de que se venda más allá de la gente a la que el ganador y sus cuatro amigos pueda acceder.

También existe otra modalidad, que es que en el concurso salen varios, muchísimos premiados con la publicación de su microminirelato, y solo un único ganador de la pasta, de modo que solo hay que pagar a uno, pero muchos de los que han visto (¡al fin!) algo suyo publicado, comprarán uno o varios ejemplares sin ver un duro por lo que han escrito, engrosando las arcas de los editores apandadores.

Y diréis, ¿todo esto para qué? Pues para, por 500€ de mierda premio poder hacerse con la mejor novela de entre las chopocientas que hayan participado, sacar una tirada irrisoria (porque ellos se comprometieron a publicarlo, no a que tuviera que haber más de diez unidades en el mercado) y, si el libro se vende, sacar más a bajo coste o en impresión bajo demanda de modo que arriesgando menos que nada tienen al autor agarrado por "la participación en este concurso supone la aceptación de las bases" y todo con una inversión de... ¿500€?

A ver. Yo he picado en esto. Y probablemente alguno de vosotros también, no pasa nada. Cuando empezamos todos tenemos el listón un poco bajo y necesitamos cualquier tipo de promoción. Pero si mi cagada vale para que vosotros no incurráis en lo mismo, bienvenida sea. Nadie dijo que yo fuera el listo del barrio...

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